Quiénes somos


Fundados en la fe de nuestro Salvador Jesucristo, estamos formados por congregaciones de creyentes que han aceptado libre y voluntariamente el Evangelio de Cristo. Profesamos los valores espirituales que nos enseñan a amar a Dios y a nuestro prójimo, a través de acciones altruistas y caritativas que siguen la enseñanza y ejemplo de Cristo Jesús. Tenemos presencia en todos los continentes mediante innumerables congregaciones que tiene su propia administración, pero unidas espiritualmente por una misma fe y doctrina.

Entendemos el Evangelio como la proclamación de un mensaje de paz, comunión y salud espiritual, que Dios ofrece a todas las personas sin distinción ni exclusión alguna. Por ello, buscamos compartir fraternalmente los valores cristianos. Vivimos nuestra fe en todos los ámbitos: personal, familiar y social, respetando la igual dignidad de las personas, así como sus derechos y libertades, y rechazando todo acto de discriminación, imposición e intolerancia.
A través de la predicación del Evangelio, promovemos los valores de la paz y la solidaridad, reconociendo y apreciando las cualidades de todos. Somos respetuosos de las leyes e instituciones civiles y de las autoridades gubernamentales de cada país, procurando activamente el bienestar y la prosperidad de la sociedad en la que convivimos.

Nuestra Fe

Nuestra fe y práctica religiosa se basan en los valores de nuestro redentor Jesucristo, que nos enseñan a hacer el bien y a buscar la paz con todos. Así, entendemos nuestra religión como la vivencia cotidiana de la fe, porque creemos que la enseñanza de Cristo se practica y no sólo se predica. Proclamamos que la fe es voluntaria y que nadie debe sufrir violencia alguna por sus creencias.
Por ello, desde 1926 participamos en acciones de apoyo fraternal en beneficio tanto de miembros como de nuestros conciudadanos. Seguimos los principios bíblicos, dedicando nuestros esfuerzos a favor del bienestar de las comunidades: brindando alimentos y víveres a familias en situación vulnerable, auxiliando a las personas necesitadas en casos de desastres, promoviendo programas de alfabetización y otorgamiento de becas educativas, impulsando la superación académica en todos sus niveles, entre otras actividades.

Creemos que Dios ofrece a todos un camino de libertad y salvación, brindándonos comunión espiritual, paz al corazón, una vida de valores y respeto mutuo, así como una esperanza de vida eterna celestial. En efecto, el amor de Dios nos ofrece bendiciones tanto en la vida presente, como en la futura.
A lo largo de nuestra existencia, hemos sostenido como uno de nuestros objetivos la unidad y armonía familiar. La Biblia nos enseña que el amor y el respeto mutuo son los pilares básicos del matrimonio, y que la unidad de padres, hijos y familiares en general, es una cualidad distintiva de los hogares cristianos.

NUESTRA MISIÓN:

PREDICAR a todos los hombres el mensaje de la salvación espiritual, sin discriminar ni excluir a nadie por razones de religión, raza, color, lengua, género, edad, salud, origen étnico…1

CONTRIBUIR por medio del Evangelio a que los hombres alcancen la paz interna, un valor que hace posible la construcción de entornos libres de violencia para coadyuvar a la paz y fraternidad entre los hombres como en las naciones.2

COADYUVAR al restablecimiento de la comunión de Dios con los seres humanos, infundiendo en éstos la esperanza de salvación espiritual mediante la práctica de las ordenanzas divinas.3

DESARROLLAR en los creyentes el sentido de responsabilidad personal, familiar, cívica y social a través del principio universal de fraternidad cristiana.4

Notas:

1  1ra Timoteo 2:3-4

2  Juan 14:27

3  2da Corintios 5:19

 1ra Juan 4:20, 1ra Pedro 1:22-23

NUESTROS PRINCIPIOS

La Luz del Mundo sigue tres tipos de principios: los religiosos, los morales y los civiles.

Estos principios son de carácter orientativo
y no contravienen ni violentan los derechos inalienables de todo ser humano.

Los principios religiosos proclamados por La Luz del Mundo se manifiestan a través de una vida congruente de sus miembros en todos los aspectos.

Los principios morales que practican los miembros de La Luz del Mundo les motivan a ayudar a los demás sin esperar nada a cambio. Promueven la paz, la solidaridad, el respeto y el amor, a efecto de construir una sociedad cada día mejor. Fomentan las relaciones fraternas, auténticas y honestas entre todas las personas, considerando que el diálogo transparente permite el desarrollo integral de cada ser humano.

Ayudan a los fieles de La Luz de Mundo a ser personas de bien, a cumplir las leyes de cada país, a respetar las instituciones y autoridades, así como a honrar a los héroes nacionales y símbolos patrios, cumpliendo con los deberes ciudadanos.